RENDIR EL TIEMPO

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Por: Vicente Gimeno Bustos

El tiempo es un «regalazo» que Dios ha hecho a todas las personas. Y a todos y a cada uno nos ha dado 24 horas cada día. Convendría preguntarse con cierta frecuencia sobre el uso que hacemos de ese tiempo: es una responsabilidad personal.

Si digo que no tengo tiempo para realizar algo, lo que realmente estoy diciendo es que, en mi rango de prioridades, ese algo no ocupa un lugar suficientemente importante. Vamos a ver, tiempo tengo 24 horas cada día.

Rendir, sacar partido, aprovechar el tiempo no es estar agobiado por hacer algo importante en cada momento, ni dedicar el menor tiempo posible en hacer cada cosa para poder hacer más cosas.

Ojo con la impaciencia, el nerviosismo y el activismo. Rendir el tiempo es hacer en cada momento lo que debo y quiero hacer, y hacerlo bien. Independientemente de resolver un tema profesional, atender a un hijo al que hay que escuchar sin prisas o descansar.

Dos ideas. Tener diariamente una lista de cosas que hacer e ir tachando una tras otra en cuanto las vaya completando. Si experimento como avanzo en lo que tengo que hacer me animaré y seré más eficaz.

La segunda idea es que si me obsesiono con el aprovechamiento del tiempo me atolondro, no dejo de manifestar lo atareado que estoy y pierdo el tiempo.